lunes, 17 de julio de 2017

El mejor juguete para tu hijo


En el anterior artículo, hablábamos de la importancia de jugar con los hijos y de todos sus beneficios.  

Jugar es clave para el desarrollo de los niños y hacerlo junto a sus padres se convierte en uno de los principales hilos conductores del amor entre padres e hijos y, al mismo tiempo, tiene una vocación educativa.
Elizabeth Fodor, experta en los juegos de la primera infancia y autora, junto a Montserrat Morán y Andrea Moleres, del libro "Todo un mundo de sorpresas", aconseja a los padres que dediquen al menos media hora diaria a jugar con sus hijos.
Puede parecer poco tiempo, pero es más que suficiente si las actividades se realizan de manera óptima.  Esto quiere decir que si estamos estresados, cansados o enfadados es mejor dejarlo para otro momento.

En definitiva no se trata de jugar mucho rato, sino de hacerlo bien.

Por otro lado, no debemos olvidarnos de que también es importante que aprendan a jugar solos y a estar a ratitos solos en su espacio de juego. Pero esto lo trataremos en otro momento.

Como en casi todo, la clave está en encontrar el equilibrio y la balanza.

Es triste ver los resultados del estudio realizado por el  Observatorio del Juego Infantil en el que un 70 % de los padres afirman disponer de poco tiempo para jugar con sus hijos, muchos de ellos solo pasan con sus hijos algo más de dos horas al día. 

A pesar de estos datos, está es nuestras manos invertir al menos como dice Elizabeth Frodo 30 minutos a jugar con ellos.


A continuación algunas ideas:

Cualquier momento puede ser un gran momento compartido, tal vez mientras vamos o venimos del colegio, durante el baño, antes o después de cenar. Os dejo algunas ideas sencillas que podemos proponerles y que no requieren mucho material:

Adivinanzas Tal vez recuerdes alguna de nuestra infancia o ellos sepan alguna del colegio, también hay muchos cuentos de adivinanzas que además pueden ser la excusa perfecta para que los mayores lean de una forma entretenida.
Los trabalenguas, teniendo en cuenta la edad, también pueden ser muy divertidos y no nos olvidemos de los chistes.
En clase los utilizo mucho, y es genial ver como se intentan inventar el más disparatado…

Canciones mudas. Se trata de escoger una canción que todos sepan y comenzar a cantarlas en voz alta. Uno ha de ser el director de la orquesta que dará una señal para que todos continúen cantando pero en silencio y dará otra señal para continuar cantando en voz alta. Lo divertido es que cuando se reanuda la canción, todos deberían estar cantando la misma parte.

El tradicional Veo Veo que se trata de decir palabras que empiecen por la letra tal o, la versión para los más pequeños, que consiste en decir cosas que sean del color o que sirvan para…

En casa es muy divertido compartir momentos de dibujo y os propongo tres opciones:
Pintar libremente mientras conversamos con ellos.
Dibujo colectivo, con un papel en blanco el primero dibuja una línea, el siguiente continúa el dibujo por esa línea y así cada uno continuando por turnos hasta que entre todos consideremos que el dibujo esté acabado.
Dibujar una historia, una persona va contando un cuento y lo va dibujando a la vez, quedando al final un dibujo del cuento contado. O la versión cooperativa donde entre todos vamos dibujando partes

El teléfono escacharrado. ¿Te acuerdas de este juego? El que empieza dice al de al lado al oído una frase que irá pasando de persona en persona hasta el último que dirá lo que ha entendido. Risas aseguradas!

Dos ideas para los más mayorcitos:

Sumando matrículas. Se trata de seleccionar una matrícula de un coche y retener los números. Con ellos se crearán combinaciones numéricas de sumas (o multiplicaciones según el caso) procurando conseguir la combinación que dé la cifra más alta.

Palabras al revés. Di una palabra de dos sílabas, pero con el orden invertido (LOR-CA= CA-LOR) y los niños han de adivinar de qué palabra se trata. Es tan simple como que repitan muchas veces y rápido esas sílabas para que aparezca la palabra escondida. Ya verás como no paran de

Cocinar juntos. Acerca a tus hijos a buenos hábitos alimenticios, así como a toda la gama de experiencias, texturas, colores, sabores y olores que ofrecen los alimentos. Con los más mayores permíteles que dirijan las compras y que elijan el menú de lo que prepararán juntos. Es una manera muy natural de acercarles a la economía y las matemáticas.

Contar cuentos. Soy una gran apasionada de la lectura y también de los cuentos…No sé si eso ha influido en que a mis hijos les encante este momento. Es importante comenzar a mostrarles a los niños todos los beneficios de la lectura, pues no sólo estimula un mejor desarrollo cognitivo y su vocabulario, sino también su imaginación y creatividad.

Otras veces, podemos incorporarnos al juego de los niños con sus juguetes, pero en ese momento tenemos que tener claro que: No debemos criticar, ni corregir, debemos aceptar las normas y la creatividad que ellos propongan. (Siempre dentro de los límites normales).

El juego es un tema muy serio. Y para los pequeños más.

Como indica el psicopedagogo Jesús Jarque, miembro de la Sociedad Española de Pedagogía, lo recomendable es fomentar la creatividad y la fantasía. "Permita que la caja sea un barco, una silla una fortaleza y las muñecas se conviertan en los parientes".

Si llega el momento que hay que limitar, es recomendable encauzar sin prohibir.

En este caso, mi recomendación es tratar de no imponer prohibiciones -que suelen generar resistencia y una actitud de rebeldía-, sino de encauzar las energías y los deseos del pequeño hacia acciones que sí pueda ejecutar. Nos extenderemos en esta idea del lenguaje positivo en otro momento.


Creamos un hábito de buenos momentos compartidos. Juguemos juntos porque tú eres el mejor jueguete para tu hijo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario