miércoles, 9 de mayo de 2018

¿ Tenemos pantallismo ?

No iba a ser el tema para este miércoles, pero ayer viví una situación irrealista.
Estábamos en el parque y por deformación profesional tiendo a observar mucho a los niños, aprendo tanto de ellos. Lo que ví ayer, no lo había visto nunca pero parece que nadie más alucinaba como yo.



La situación era un niño mirando el móvil mientras le balanceaba en un columpio su padre, que por cierto también miraba el móvil.

Pensé que era una cámara oculta o una broma, pero no... era la vida misma. Pensé que sería algo efímero, pero no... la situación se alargo bastante rato. 
Estoy segura que estás preguntándote la edad, no sería más de 6 años.
La infancia frente a las pantallas es un debate necesario en nuestra sociedad.



Antes de ponerme a escribir, he leído y reflexionado sobre muchas investigaciones:
- Las hay que defienden su uso como la de dos investigadores (Andrew K. Przybylski de la Universidad de Oxford y Netta Weinstein de la de Cardiff) publicaron un estudio bastante grande (casi 20.000 entrevistas con padres de niños de entre 2 y 5 años) en donde los resultados sugieren que hay poco o ningún apoyo empírico tras la idea de que existe un vínculo perjudicial entre el uso de pantallas digitales y el bienestar psicológico de los niños.

- Otros estudios están en contra como por ejemplo la posición de la Academia Americana de Pediatría (AAP) que es rotunda en evitar totalmente la exposición a la TV y otras pantallas antes de los 2 años de edad y en controlarlo en los mayores de 2 a 6 años. También estudios que nos hablan de los problemas de atención que acarrea el uso excesivo o los estudios sobre Los ojos de los niños, que al tener el cristalino más transparente, son mucho más sensibles a la luz azul-violeta nociva de las pantallas.


En definitiva al final, como en todo, encuentras versiones para todo.
Así que voy a hablar desde mi punto de vista, totalmente personal y basado en mi experiencia y aprendizajes.

No soy contraria a las pantallas de manera radical, no creo en prohibir por prohibir. Pero sí creo que como padres tenemos una responsabilidad sobre su uso. Principalmente creo que la reflexión no está únicamente en lo daños que causan sino en las experiencias que privan a los menores y que debemos nutrir con alternativas excelentes que les ayuden a desarrollar todas sus destrezas.

Un niño que está delante de una pantalla es un niño fascinado por lo que ve pero no es un ser activo. Pueden puntear, tocar y a pasar los dedos por la pantalla en una app que le hable en cinco idiomas, pero los niños de corta edad tienen que desarrollarse en el mundo real, entre iguales, sintiendo con los 5 sentidos. Necesitan tocar, rasgar, trepar, caerse y levantarse, hablar y escuchar. Necesitan saborear, admirar, curiosear, inventar, crear con las manos o los pies... Necesitan ser.

Principalmente porque los niños aprenden con la interacción con humanos, no con pantallas. ¿Os acordáis de lo que siempre os hablo en los talleres de las neuronas espejo y del aprendizaje por imitación? Pues eso exactamente.
Y porque todas esas actividades ayudan a desarrollar las funciones ejecutivas, como la programación, la atención, la memoria de trabajo, ... que son esenciales para el futuro.

Las pantallas son altamente adictivas en edades tempranas, incluso en adultos, al provocar en nosotros, en nuestro cerebro la segregación de dopamina. Y siempre vamos a buscar segregar más y más dopamina.

Por otro lado, esta el tema de niños+comida+pantalla = mala combinación, porque impiden disfrutar de las texturas y sabores de los alimentos. Además, no permiten la conversación familiar y anulan cualquier posibilidad por parte de los progenitores de inculcar a sus hijos hábitos saludables a la mesa.




Por supuesto hay app, programas, vídeos, películas, etc. que son interesantes y muy educativos, pero creo que hay tiempo para todo. Y la primera infancia (0-3 años) se debe destinar a muchas otras cosas antes que a las pantallas. 

¿Y partir de los 3 años? A partir de esa edad y hasta los 6, lo recomendable es menos de una hora y siempre con control de los papás. Y yo incluiría hasta acompañamiento, pues hay muchos dibujos que creemos infantiles y mandan mensajes muy contradictorios a nuestros hijos. 

¿Tú que opinas? ¿Pantallismo si o no?
Nos vemos el próximo miércoles.

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